Nogal y mostaza

Encontré una casa fría, oscura, que había renunciado a su proyecto vital; concebir una familia y un hogar en el que habitar en armonía. Ahora y después de un proceso natural en el que he ido conociendo a la familia, entendiendo cuáles son sus necesidades y cuáles son sus rituales diarios, la casa vuelve a latir con fuerza.

Mejorar la comunicación interior exterior con la apertura de un ventanal hacia el jardín. Una nueva atmósfera con un aire muy familiar, pero sin renunciar a la fuerte personalidad del nogal y el negro en una isla total protagonista del espacio. El mostaza de la cocina emerge como color de complemento, siendo secundario y aportando una nota de intensidad. La atmósfera “HOME Familiar” la aporta la presencia de un arrimadero blanco y la mampara divisoria que divide cocina con despensa.

 

El equilibrio buscado; la fuerza, pero la sutileza, la calidez desde la neutralidad, la singularidad desde la normalidad.

Pin It on Pinterest

Share This

Comparte